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Claudio Alvarez

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Visiten www.piegrande.cl y bajen las cinco canciones del demo!!!

THE ALVAREZ SHOW

Un lugar donde todos pueden estar.
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25 Juni

SE CIERRA EL NEGOCIO

Se está acabando el ALVAREZ SHOW. La gente pudo más.

Me mudo a
lagentelopide.blogspot.com

Éxito para todos
16 Juni

LA MAGIA DE LA TELEVISIÓN

Hace rato que no escribía nada... desde antes de volver de México, de donde llegué con ganas de compartir con todos los niños de mi país la experiencia de la alta competencia extranjera... si, voy a fundar mi ciudad deportiva, donde por módicas cuotas de 50 lucas semanales, todos los menores de escasos recursos podrán aprender con mi uniformado personal los secretos para ser famosos y hablar de corrido. En fin.
La gente (que como citó sorpresivamente el Negro en su discurso de cumpleaños es ingrata), se preguntará por qué no había dedicado unas líneas a este espacio. La respuesta es clara: tomé la decisión de no actualizar el sitio a menos que tenga algún comentario. Como el único que los miserables lectores me dejaron fue hace poco, vuelvo a volcar mi desperdiciado talento acá.
¿Qué he hecho en este tiempo, además de dedicarme a comprar juguetes usados y servir el desayuno a mis mujeres? Varias cosas. Entre ellas volver a mi ex-diario-karma-permanente a cumplir una serie de nuevos compromisos que me devuelven al primer plano económico. Es como ir a jugar a Arabia Saudita, en realidad nadien quiere hacerlo, pero los petrodólares mandan (Y eso que allá hasta el Pelao Montecinos era figura -y este pelao?- pongo el comentario rasca antes que otro lo haga). Afortunadamente no llego con las rodillas malas ni cojo.
Pero eso no es todo. Por intermedio de mi representante, que no es otro que el Míster, conseguí volver a la TV, después de mi mítica y bochornosa participación humorística en el Ríete. Nuevamente la estación del angelito me acogió, y perdonando mis pecados anteriores, me tiene como creativo del programa más improbable del mediodía chileno. Y esta vez junto -ni más ni menos- que al conocido ex compañero universitario y viejo mañoso Furlado. Queda claro una vez más que el Señor opera de maneras misteriosas.
Debo reconocer que el sólo hecho de estar trabajando en el canal tiene tintes surrealistas, por eso de estar comiéndose un super 8 mientra atrás de uno está la Manena Swet esperando pa pagar su Coca Light...
Por lo menos hasta ahora el balance es positivo: Hoy conocí a Javier Mirándola (ta vieeeeeejo) y me enteré que voy a trabajar con mi amigo personal Guruguru (de hecho los dos usaron guiones míos). Me acuerdo que cuando era chico el guru fue a mi colegio, con el profesor Rojas (antes del episodio de las chuchadas, cuando andaba de frac) y tomó en brazos al vicerrector... y otra vez lo vi en el zoológico creo. Quedé helado cuando vi el traje en una especie de carro de supermercado en el área de maquillaje... en ese momento pensé "lo conseguiste muchacho"... Al rato el actor-guru apareció sin el traje, cagado de calor en una especie de pijama...y yo tuve que partir corriendo al baño, porque el super 8 me cayó mal. Así es la magia de la televisión.


Ésito para todos...

PS: Cambié los nombres, porque si no los jotes buscan en Google y llegan acá... no es la idea...

Manden sus mensajes y vean el 13 todos los días de 12.30 a 13.30... 
24 Mai

And In The End, The Love You Take Is Equal To The Love You Make

Elegí el título, sacado de la canción de Los Beatles "The End" porque claro, ya me estoy despidiendo de todos acá. En cierta forma es una gran verdad. El amor que te llevas es equivalente al que dejas, y yo me llevo y dejo harto. México y yo tuvimos un idilio a primera vista, con posibilidades de recaída (me encantaría ver a la Coni en los museos y juegos de acá).
Quizás esta sea mi última crónica desde México. El próximo sábado estaré llegando a Chile. A lo mío y a los míos, por fin (paciencia Pame, voy volando).
Ha sido un periodo intenso, una especie de experimento de inserción en un país amigo, en una realidad alternativa donde las posibilidades dependen estrictamente de lo que yo me sienta capaz de hacer. Acá además me despido de mucho: no sólo de amigos nuevos, (increíbles los mexicanos) también de la empresa en la que funcioné durante 6 años (aunque quién sabe, el elástico sigue operando. De todas maneras no se me ocurre una mejor manera de irme).
Me cuesta ordenar tanta cosa, pero voy a hacer el intento....

El amigo de Gael

En Chile Diego Luna es el amigo de Gael García. El loco con el que se trataban de "güey" durante toda la película "Y tu mamá también". Acá es una figura consular, un divo inalcanzable para la mayoría de los mortales. Claro, también fue el animador (o desanimador) del lanzamiento del diario en México, para el cual le hice un guión que casi no ocupó.
El asunto es que queríamos que fuera nuestro "editor invitado". Como Bono con The Independent, Jean Luc Besson con el diario francés y Felipe Camiroaga en Chile, asi que lo invitamos cordialmente a que conversara con nosotros y eligiera los temas de portada.
Luego de la negativa inicial, nos dirigimos al backstage de la fiesta del diario con la misión kamikaze de sacarle lo que fuera y publicarlo. Nos encontramos con una pared. No sólo no le había gustado la portada del primer día, si no que además nos empezó a hablar de las elecciones, de los derechos humanos y del rol social de los diarios gratuitos (le faltaron las ballenas, los perros de La Moneda y esa vez que nos desmayamos con el Míster): Fuimos a buscar a un personaje light y nos encontramos con el Bono de los pobres, el Marx de la pobla, el Lenin del Chancho con Chaleco... en fin... al menos en la pose.
Lo peor es que en cierta manera tenía razón: Estábamos haciendo un buen diario para Chile, pero no habíamos tomado en cuenta que acá va a haber elecciones en un mes más... y que todo en México está teñido siempre de política y futbol (léase futból, por favor). El otro problema es que yo estaba todo el rato pensando en decirle "de rodillas güey, pídeme perdón de rodillas", como en la película, o en preguntarle por qué chucha había hecho una segunda parte de Dirty Dancing.
La discusión se extendió hasta que el director chileno (éramos él, el editor mexicano y yo), lo atrapó con malas artes y lo hizo caer... luego de que yo algo contribuyera con un toyo de aquellos, digno de esas disertaciones universitarias donde con el ya mencionado Míster llegábamos patudamente a exponer después de con cueva habernos leído la tapa del libro. En fin. Diego nos miró con cara de "'ta que me cagaron" y nos fuimos rápido... mientras su grupo de asesores-guardaespaldas nos miraba con ganas de matarnos. "Aguas con lo que publican", dijo uno de ellos (real).
Minutos después Luna hacía su aparición en la sala de eventos con cara de poco interés, encabezando una de las performances más juleras en la animación, sólo a la altura de alguna de las premiaciones del Altazor.
La portada con Diego Luna, quien no tiene empacho en ilustrar los avisos de American Express acá, salió el pasado lunes mientras el actor estaba en Estados Unidos. (Échenle un vistazo a las fotos)

El Chapulín

Paseaba por El Zócalo junto a la españolísima Lydia cuando nos encontramos con una feria de artículos de Oaxaca. Además de los vestidos y las coloridas figuras zoomorfas de madera (carísimas), nos llamaron la atención los puestos de comida, en los cuales brillaban con colores propios los chapulines (grillos). Ella se acercó a preguntar incrédula a la señora por los rojizos bichos, que figuraban innóviles dentro de un tambor.
"Pruebe uno", espetó la señora sonriendo, y mi partner no fue capaz. Tomó al aliñado grillo, pero lo dejó caer con un grito de nervios, mientras la locataria y su hijo reían de buena gana... "Que entonces lo pruebe él", dijo el joven. Lydia me miró con espanto. El tipo no había terminado de pronunciar la frase cuando yo ya tenía un chapulín crujiendo entre los dientes y una patita se asomaba de mi boca... Obviamente ella no quiso sentirse menos (no le gusta ni que le abran la puerta) y se comió uno mientras sus ojos se desorbitaban.
¿El sabor? Como cualquier snack con un gusto salado y a limón. Rico, en realidad, aunque es raro encontrarse después una patita entre los dientes.

El museo de antropología y el tour

Aprovechando que acá está todo casi listo y tomando en cuenta que es nuestra última semana acá, volvimos a las calles con la sueca Mette y la antes mencionada española. "We are skipping school", repetía la escandinava riéndose.
Esta vez nuestro viaje partió en el Zócalo, donde junto a las güeras visitamos el palacio de gobierno. Ahí están algunos de los principales murales de Diego Rivera.
En formato gigante, el pintor se dio maña para resumir la historia mexicana: el esplendor azteca, la brutalidad española (buen motivo para molestar a Lydia) y la injusticia social del sistema capitalista, con Marx y Frida Kahlo (tenían esa onda de pintarse entre ellos todo el rato), entre sus protagonistas.
Más allá de lo sobrecogedoras que resultan las dimensiones de las obras, es el concepto y la cantidad de información que poseen lo que me dejó loco. Porque una cosa es pintar un par de aztecas con taparrabos y otra es hacerlo con una ácida crítica al capitalismo como trasfondo. El tipo claramente era un maestro.
Luego de ver como unos chamanes limpiaban los espíritus de la gente con humo y tambores (por unas pocas monedas), fuimos a tomar el Turibús, el clásico bus turístico con un segundo piso donde te puedes sentar y apreciar el paisaje. El sol de acá es bravo, así que cuando empecé a sentir ruido de fritura me puse bloqueador.
El paseo es lindo: El centro, los edificios, el Café Tacuba, avenida Reforma, El Museo de Bellas Artes, la estatua de Cuauhtémoc, la gente protestando en pelota... sí, una fila de tipos en calzoncillos y unas mujeres subidas en tambores nos saludan, mientras acomodan sus máscaras de Fox. Acá todo el tiempo hay alguna protesta, una pancarta o lienzo... los mexicanos están descontentos todo el tiempo, y son súper políticos. Eso y la comida con chile forman parte del alma nacional.
Después de media hora (creo), llegamos al museo de antropología más traspirados que calzoncillo de micrero (uff).
Antes de entrar nos encontramos con un grupo de locales disfrazados haciendo la danza del palo (no es lo que se imaginan), o algo así: Cuatro tipos se cuelgan de cabeza en una madera de unos 15 metros y giran durante cinco minutos. Una locura, pero que no impresiona al lado del museo: Un recinto extensísimo (uno de los más grandes del mundo, si no el mayor), que incluye parte importante de los vestigios más vistosos de los imperios azteca y maya, huesos de mamut, cráneos prehistóricos, caca de la Mara y una larga lista de etcéteras. En el segundo piso se pueden visitar además salas dedicadas a las culturas actuales que habitan en el país, paso que me salté graciosamente.
Después de la visita te queda la sensación de que los indígenas fueron lo más grande... y la indesmentible impresión de que los mapuches estaban jugando chueca curados, mientras acá construían pirámides (sin ánimo de ofender a los amigos mapuches lectores). Luego de eso, un paso por la tienda de souvenirs y la curiosa aparición de un par de ardillas (Pame, acá sí hay ardillas, no como las del depto), que nos acompañaron en el parque mientras esperábamos el bus para retomar el tour.
El pelo al viento, el bosque de Chapultepec y los ojos entrecerrados por la puesta de sol: una postal del turista feliz. El día terminaba con mis pies con ganas de no haber nacido.
En la noche un par de quesadillas de sesos en un local típico (aderezadas por la cara de asco del resto de los comensales), y una extensa conversación en inglés con una sueca, una española, un portugués y un húngaro, degustando un licor que este último trajo de su país y un vino de Porto. Suficiente para mí.
Quizás no sea el último post mexicano.
Estén atentos y comenten.
Abrazos a todos, en especial a los que alimentan mi ego.
("Estás hecho un egópata... léanme aquí, léanme allá", me dijo un amigo por msn)
22 Mai

Free as a bird (Diego y Frida)

¿Algunas vez los ha sobrecogido una repentina sensación de libertad? Esa convicción interna de estar viviendo una liberación de alguna especie, espiritual o real, que hace que tu piel se ponga de gallina sin motivo aparente.
Un taxi, una autopista, una mañana soleada, la ventana entreabierta con el viento golpeándome la cara y "Free as a bird" en la radio: ¿Hace falta algo más?
Voy hacia Xochimilco y cinematográficamente, la escena se acerca a la perfección, salvo por los afectos extrañados, y su obvio vacío. Bueno, también puede haber sido que estaba cagado de sueño.

Vivir es arte
Frida y Diego tuvieron una relación tan tormentosa como prolífica. El elefante muralista y la paloma herida del autorretrato. Una especie de mezcla improbable entre la grandilocuencia y la intimidad desgarradora.
Visitar el museo de Frida Kahlo en México, la Casa Azul, debe ser una de las experiencias más angustiantes que he tenido en meses. De alguna manera la casa estaba cargada de una sensación de sufrimiento y opresión que ni los colores chillones ni la multitud de turistas aplacó.
Entre sus corsés, medicamentos, y sus doloridos autorretratos, Frida se revela como una mujer en sufrimiento permanente, atrapada en una jaula de yeso que no pudo inmovilizar su espíritu. El sonido chillón que vibra cada vez que alguien se acerca demasiado a cualquier objeto sirve como banda sonora a una casa amplia y llena de objetos demasiado personales como para sentirse realmente cómodo dentro de la celda. Ni las tiendas de souvenirs, ni el humor particular de la pintora me sacó de la cabeza que algo hay en esa casa que nadie ha podido desentrañar. Un sufrimiento que quedó en el aire y que no acompañó a la artista cejijunta en su partida al otro mundo. Quizás la tristeza del gordo Rivera, el hombre que la quiso, la idolatró y la hirió como nadie; o simplemente la pena de su partida y una vida inconclusa marcada por la pasión y la entrega. Qué fuerte es encontrarse con testimonios de gente que hizo de su vida un arte en sí misma.

PS: Frida no se parecía en nada a Salma.

Tú lo vendes, yo lo quiero
Como buen museo acá no te dejan entrar con cámara, con el fin de proteger las pinturas y, obvio, asegurarse de que compres las láminas, llaveros, poleras, encendedores, libros y muñecas (hay unas de Frida que te cagas), que venden dentro. Es el caso también del museo de Dolores Olmedo Patiño, una casona inmensa en Xochimilco (un poco lejos), que alberga la colección más grande de Rivera y Kahlo. El museo en sí mismo es un espectáculo con amplios jardines llenos de pavos reales, con unos perros pelaos mexicanos y distintas galerías que agrupan las colecciones de los artistas. Además se puede entrar a la casa de la difunta Dolores para apreciar sus fotos con innumerables personajes, una especie de santuario de una señora parecida a cualquier tía lejana de uno.

San Angel y Coyoacán
Estos son barrios de artistas y artesanos absolutamente increíbles. Puedes pasear por horas por calles y plazas completas dedicadas a la pintura y a las artesanías más improbables.
Mis favoritas son las calaveras o catrinas, figuras que representan a los muertos en actividades cotidianas y que tienen que ver con la celebración del Día de los muertos acá. Matrimonios, cosechas, y todo tipo de festividades demuestran que acá "los muertos han salido a la calle"...
He comprado varias cosas, las suficientes como para que mi pieza en el hotel se parezca a la feria Santa Lucía.
Uno de los personajes que conocí en Coyoacán fue un artesano de instrumentos musicales hijo de un chileno de Lota, que tenía un puesto (o "tiangui") que se llamaba "Copihue". Me recomendó que visitara de todas maneras el Museo Antropológico, aunque fuera una hora (el recorrido demora como dos días, según él)... pero el güey no se rajó con un descuento.

Comenten ñeros, que ya me queda poco en México.

Éxito...

19 Mai

El Vivo Latino (Los recuerdos harán que te olvide)

Una de las cosas buenas de salir del país es que uno recupera la capacidad de asombro. Obviamente, el cambio de paisaje y esa costumbre de pensar que todo lo extranjero es mejor te predisponen a encontrar que todo por acá es increíble, como mi suerte. Y claro, llegar al Vive Latino, un evento con cerca de 80 mil personas por día y tres escenarios a toda raja, contribuye a que uno se sienta ínfimo y a la vez tremendamente afortunado.
Luego de un par de gestiones personales (qué fácil es ser periodista acá), logré que la organización me diera un pase de prensa para el Vive (obviamente les dije que trabajo para un diario que está en las principales capitales del mundo, que soy amigo del Félic, y se imitar a un pato y blablabla).
Es difícil contarles qué tan absurdamente grande es el evento, pero son dos días de música, con más de sesenta bandas en escena, cada una con su público y su estilo. Además todo el concepto gira en torno al ambiente circense, y dentro del recinto (gigantesco), hay gente colgada haciendo acrobacias, malabaristas y todo tipo de atracciones tipo mujer barbona y personajes cuáticos.
Llegué temprano al segundo día, el domingo 14 (el primero me lo salté de frentón, porque no tenía ningún interés en ver a Lucybell y fui a las pirámides). En la fila de periodistas que esperaban su acreditación, mientras mi cuero cabelludo se incineraba, me encontré justo detrás de las únicas corresponsales chilenas presentes: una de la Rock&Pop y otra de El Mercurio (después apareció uno de Cooperativa). La pura buena onda. La hermandad shilena y el cahuín musical. Muy lindo.
Después de reconocer la sala de prensa volví al diario a cumplir con mis labores cotidianas, con ese nudo en la guata que antecede a todos los eventos y que te acompaña todo el día cuando de verdad sientes que estás viviendo un día clave.
Volví como a las cinco de la tarde apurado, con el temor de llegar tarde para ver a Los Bunkers, y al bajarme del taxi distinguí a lo lejos los acordes de "Fantasías animadas de ayer y hoy". Ufff... debe ser la última, pensé. Pero no. Al rato me encontré en medio de una multitud que ovacionaba la energética entrega de los chilenos, incluso coreando sus canciones (increíble para un país donde no se ha editado ninguno de sus discos).
Luego estuve en la sala de conferencias conversando con los músicos, y de verdad estaban impresionados. "Ojalá que este sea el primer escalón de muchos", me decía Alvaro López, mientras todo el mundo les palmoteaba la espalda. Mauricio Durán nos contaba a un colega de Cooperativa y a mí que planeaban ir a carretear con Los Tres más tarde y hablamos un poco sobre el retorno de Los Tres. "Ojalá que les vaya la raja", me decía, mientras Basualto junior se paseaba entre la gente, y le hablaba al oído a la chica de El Mercurio.
Un amigo de acá me decía que se cree que en la Ciudad de México uno tiene las cuatro estaciones cada día. Y es real. Mientras esperaba a Los Tres, a sólo pocos metros del escenario, apretujado entre los cuates, sentí que algo me caía en la cabeza. Primero fue un alivio cuando comprobé que se ponía a llover y no era un escupo de algún desadaptado. Luego caí en cuenta de que me iba a mojar como weón. Dicho y hecho.
Faltaban sólo minutos para que comenzara la tocata cuando apareció un cartel en la pantalla gigante: "Noticias de última hora.... Jumbo a las 1945, y luego LOS TRES". Pa la cagá. La opción era quedarse ahí hasta que tocaran los chilenos.
Jumbo no es un grupo tan malo... pero tocaron demasiado rato, yo estaba demasiado mojado y la gente ya coreaba el nombre de Los Tres.
Más de una hora después se apagan las luces y yo sólo pienso en lo surrealista de estar en México, empapado y como testigo privilegiado de un pequeño pero decidor capítulo de la música chilena. Y claro, me entregué a la masa, a cantar con la multitud y a tratar de capturar cada pequeño momento con mi memoria y mi cámara, como un mexicano más.
No tiene sentido que repita la historia, así que léanla en rockaxis.cl. Pero fue inolvidable, como la lata de no haber alcanzado a escribir nada para el diario por la hora (pensé en ofrecerlo a La Tercera pero mi contacto-negro no contestó). Luego vendría mi paseo por las tiendas con souvenirs (compré varias cosas), y el regreso al hotel, absolutamente impresentable: quemado, chascón, mojado... y feliz.

18 Mai

Echen un vistazo... el Latino Vivo...

http://www.rockaxis.com/live_reviewxs_ver.php?cPath=231_237&products_id=3360

Éxito
15 Mai

Crónicas aztecas (El sacrificio humano)

Muchachos: Qué quieren que les diga. Han sido una mierda buena onda, como dice la canción. Ni un chingado comentario. No manchen.
Uno acá desde el DF haciendo su mejor esfuerzo por contar algo interesante y ustedes como si nada.
En fin. La porfía es una de mis virtudes más preciadas, así que sigo escribiendo.
Lo que me pasa ahora es que me cuesta resumir la cantidad de cosas que he hecho. La principal ha sido volver al periodismo... como corresponsal internacional. Una cosa muy linda.

Conversando con Los Tres
Rara vez los astros se conjugan de manera en que uno esté en el lugar preciso y en el momento perfecto.
Bueno, en México por alguna razón yo aparezco justo cuando hay que hacerlo. Difícilmente otro periodista chileno estaba en mi situación cuando Los Tres dieron su conferencia de prensa acá en el DF, el viernes pasado. De hecho, nadie más en Chile se enteró. La única colega nacional que había trabaja para Playboy México (no modelando porsiaca).
Cuento corto: Fue casi una conversación personal con los retornados "tontos no pesados". Mal que mal uno maneja harta información (obviamente más que los cuates).
En cierto punto me acordé de mis guitarreos escolares, cuando veíamos a la banda de Henríquez en esos videos horribles, con efectos especiales tipo Chapulín Colorado cantando "He barrido el sol" mientras bailaban unos travestis. Es un poco surrealista estar acá viendo una banda que incluso tocó en la UDP un par de semanas antes de separarse.
La foto que incluyo, de Los Tres con Meme del Real (Café Tacvba) junto al afiche fue idea de este pechito (haciéndolas todas). Finalmente la nota salió en Publimetro Sábado... (quizás me anime a publicarla acá): una exclusiva internacional.

México, México, ra-ra-ra
El Estadio Azteca es gigante. Más de cien mil almas caben dentro, y es donde juega el América como local. Yo tuve la suerte de ir el viernes en la noche a la despedida de la selección mexicana, que parte al mundial.
¿El rival de turno? El Congo, una potencia internacional... en la caza de rinocerontes, porque de fútbol cachan poco.
Primera sorpresa: Acá con tu credencial de prensa puedes conseguir cualquier cosa. Yo llegué el día del partido y me recibieron hasta con apretón de manos (literalmente). Mostré una credencial del diario del año 2001 y ya estaba en la tribuna de prensa, comiendo una torta (sandwich) y tomando un refresco (bebida), todo por cortesía de la organización. En Chile no entra ni el Papa si no se acreditó dos semanas antes mandando hasta las notas del colegio.
Segunda sorpresa: El ruido. Los mexicanos tienen todo tipo de artículos para que durante el partido exista un ruido ensordecedor permanente, lo que no es precisamente agradable cuando hay 80 mil espectadores. Eso además de las tradicionales porras.
El partido terminó 2-1, pero el ganador fui yo: El estadio es la raja (acá se jugó la final del mundial 70 con Pelé en la cancha, y Maradona hizo el gol más famoso de la historia de los mundiales), se ve increíble... pude gritar tres goles (aunque nadie parecía muy feliz cuando grité el del Congo), vi a Rebelde (ese grupo mexicano tipo Kudai de teleserie) en el entretiempo, y además estuve en la despedida con mariachis y todo (sin contar que en el entretiempo estiraron en la cancha la "playera" más grande del mundo (vean las fotos). Chiquitibum a la bimbombá.

Las Pirámides
El sábado me esperaba uno de los desafíos físicos más intensos de los últimos años, sólo comparable con la conquista del Everest, cruzar a nado el golfo del Corcovado y hacer cinco sentadillas seguidas: Las pirámides de Teotihaucán (antes de eso fuimos a la basílica de Guadalupe - vean las fotos). ¿Qué son? Un conjunto de construcciones geométricas realizadas cerca del 600 AC, que conforman una impresionante muestra de la arquitectura y fervor religioso de los pueblos originarios de México.
Lo curioso es que se sabe muy poco de cómo se hicieron o su significado real porque ni los aztecas, que llegaron después a la zona, sabían mucho de su origen, aunque de todas maneras les asignaron significado sagrado y las utilizaron como lugar de culto y sacrificios humanos.
Las dos principales construcciones del lugar son las pirámides de la Luna (45 mts.) y el Sol (65 mts). Están unidas por un camino llamado la Calzada de los Muertos. Obviamente la española y la sueca que me obligan a ir a estos tours también me forzaron a subir.
Después de miles de años, las pirámides fueron testigos de un nuevo sacrificio humano (el mío, la subida es rudísima). Se supone que cada 52 años el sol se apagaría, y la única manera de detener eso era con un sacrificio, así que vamos a tener luz unos años más.
El resultado: Un montón de fotos con las güeras, que gozaron como cabras chicas con mi agotamiento (incluyendo fotos mías escalando como si me fuera a caer), un sombrero que me costó tres lucas y un cansancio indescriptible.

¿El Vive Latino y el retorno de Los Tres?
Estuve ahí, pero lo dejo para la próxima (escriban comentarios pinches cabrones)..


Saludos y éxito
09 Mai

Y volver... volver... voolveeer....

Así es... ocho horas más y de vuelta en México. Atrás dejé a mi queridísima familia de mujeres (fue más complicado despedirse esta vez en realidad, así que mi carrera como asesor internacional puede estar llegando a su fin... ¿les mando el CV?). Mi aerolínea favorita me atendió con un vuelo casi tranquilo (dieron King Kong más cortada que Hans Pozo -la weá cruel-) y en el que no faltaron celebridades, como siempre: Sebastián Keitel estaba a dos puestos, y en el aeropuerto me topé con el vocalista de Miranda! (¿Les conté que me pasó lo mismo con Julieta Venegas cuando iba a Chile?).
Es distinto volver a una ciudad que ya visitaste... tienes más certezas que expectativas: ya sabes donde ir a almorzar, el camino al trabajo, la temperatura, los programas de TV, conoces las caras, etc. Además tienes claro qué cosas necesitas hacer... en mi caso ir a las pirámides en algún momento y hacer el tour turístico de verdad, con visitas a los museos-casas-talleres de Frida Kahlo y Diego Rivera... además de alguna feria artesanal...
También voy a tratar de ir el viernes a ver a la selección local ("El tri") al estadio azteca (100 mil espectadores caben dentro) contra el Congo (una potencia mundial del balompié), y el domingo al Vive Latino, donde van a tocar en un mismo escenario mi amiga personal Julieta Venegas, Los Bunkers y Los Tres, en su retorno... supongo que pocos chilenos vamos a estar ahí, así que no deja de ser un seudo privilegio. Mi amigo el Félic no consiguió que Alvaro Henríquez le dirigiera ni un escupo en Nueva York... vamos a ver qué se puede hacer por acá. Por último el escupo se lo tiro yo...
La chamba (pega) va bien. Hoy llegó una amiga española que antes había estado en Chile, así que mis labores se facilitan bastante... además ya tengo una partner turística, por lo que voy a poder aparecer en las fotos de aquí en adelante (hasta ahora había pensado en photoshopearme)...
Otro chavo acá me va a llevar a ver una tienda que puso uno de los músicos de Molotov, que tiene unas playeras padrísimas... échenles un vistazo en este sitio.
Notables...
No se aceptan encargos, no insista...
Un beso para mis mujeres
Éxito para el resto...
Ahorita nos vemos

PS: Un guacamole me hizo llorar hoy... la cagó.

30 April

Volviendo al país y al rock (El factor sorpresa)

A estas alturas me asusta un poco seguir hablando de golpes de suerte... pero sin duda el destino está de buena conmigo por estos días.
Tras mi primera semana de labor en tierras aztecas estaba trabajando como chino (con mucha chamba, dirían allá) en las dependencias mexicanas del diario gratuito más grande del mundo. Y claro, como siempre pensaba en temas relevantes como la baja en el rendimiento de Colo Colo, por qué todos los días terminaban con una tormenta eléctrica, el verdadero significado de las porras del Pumas, qué es un tamal, y el por qué el ají-chile me tenía el estómago hecho bolsa... fue en ese momento en que hablé por teléfono con mi jefe en Chile. El mensaje era claro: El lanzamiento del diario se atrasaba dos semanas, por lo que mi permanencia en México era un tema a revisar (no por mí, obviamente). Tres días después la intrucción era una sola: tenía que devolverme a Chile, estar acá un par de semanas y volver a Tenochtitlán en gloria y majestad (con una serpiente en la boca) para acompañar la fase final. Meh. Lo que es la suerte: De golpe y porrazo alcanzaba no sólo a venir a celebrar el cumpleaños de la Pame (1 de mayo), sino que además podía tocar en el debut oficial de Piegrande. Dos eventos que tenía absolutamente descartados y que no quería perderme. Es como cuando recibes el mejor regalo de la persona de la que menos lo esperabas.

El factor sorpresa
Me apuré todo lo que pude para dejar las cosas andando en la redacción mexicana (que bonita vecindad), hice algunas compras rápidas y viajé las 8 horas que un avión de Aeroméxico se demoró en traerme de vuelta a Chile. Me fui al departamento sin avisarle a nadie. Me gusta esto de las sorpresas. De hecho había tratado de convencer a la Pame de que quizás tenía que quedarme un mes y medio en norteamérica.
Mis mujeres me recibieron con ojos de huevo frito, abrazos y besos que me hacían demasiada falta. Repartija de regalos, exhibición de fotos, resumen de anécdotas. La primera parte de mi operación retorno se había completado. La segunda empezó esa misma noche: comunicarle a los Piegrandes que había vuelto.
Pensé en dejarlos en shock apareciendo en el mismo momento de la tocata... pero después atiné a que si no había un lugar donde conectar mi guitarra podía ser yo el que quedara en shock. Asi que prácticamente el viernes en la mañana todos se fueron sorprendiendo con mi retorno. Luego vi el anuncio de la tocata en latercera.cl y en el diario, y todo me cuadró: Era imposible que no estuviera.
Las horas pasan rápido cuando lo necesitas, y antes de que me acostumbrara al retorno ya estaba en el escenario con el resto de la banda, tocando las canciones que salieron de mi cabeza hace años y que ensayamos por meses. Como siempre. Como nunca. Qué importa que el sonido fuera malo, si en mi cabeza sonaban mejor quecomo nunca.
Fue una noche tensa, con muchas caras desconocidas. El local se me hacía inconexo, incómodo... pero estaba la confianza de la Pame, y la química Piegrandezca que prevaleció por sobre cualquier falla de audio (en la práctica uno toca como Los Beatles y suena como la banda de apoyo de René de la Vega). Los cuarenta minutos de tocata se te hacen nada. Lo que queda es el abrazo final entre cada uno de nosotros y la sensación indeleble de que es sólo un primer paso. Firme. Grande. Definitivo.
Un abrazo para todos los que hicieron que el retorno valiera la pena.
De verdad...

Éxito


25 April

Amores güeros (Goles y porras)

Por lo visto la gente no ha valorado en su justa medida mi esfuerzo de viajar por el mundo para tener alguna weá que escribir... está bien: Así es la gente... Igual les mando un par de historias mexicans para que vean que no soy rencoroso.

Éxito y vayan a ver a Piegrande el viernes. (www.piegrande.cl)

Historia I: Gol de oro

En los capítulos anteriores me he extendido bastante sobre mis golpes de suerte. Bueno, acá comprobé que no son patrimonio exclusivo de suelo chileno.
La historia es que estuvimos toda la semana pasada tratando de conseguir una entrevista con el Chamagol. Tarea difícil considerando que acá nadie conoce al diario, y que su equipo es de Monterrey. Es como ir a Santiago y tratar de ubicar a un jugador de Cobreloa.
La oportunidad se dio porque el Chamaequipo jugaba el domingo con los Pumas de la Unam, así que tratamos de conseguir una manera "oficial" de hablar con el ídolo. Nos pescaron menos que a "La Casa". Tampoco pudimos averiguar el nombre del hotel como pa hacerla a la mala ni nada.
Así las cosas, el sábado ya había perdido las esperanzas de conversar él y mi única preocupación era conseguir una torta de jamón para evitar la fatiga. No contaba con que de los cientos de hoteles que existen en Ciudad de México, los Tigres iban a elegir el mío.
Tras bajar al lobby del hotel vi a un grupo vestido de amarillo. Me acerqué a mirar y acto seguido me encontré de improviso con el Chamagol cara a cara. Ropa de entrenamiento, como de mi porte, peinado con el pelo parado... no muy distinto a cualquier cabro de barrio. Claro que rodeado de gente que le pedía autógrafos, fotos y le regalaba weás. Surrealismo puro. Yo me quedé mirando y me saludó como si fuera otro de sus fans. Le expliqué que era un periodista chileno, y después de un rato de contarle de La Monja, Piegrande y de la vez que nos desmayamos con el Míster, aceptó darme una entrevista. (Vamos a ver si Pablo se digna a publicarla).
Su asistente incluso me regaló unas pulseras y postales de la marca del Chama. El loco le pasaba zapatos al goleador, que le decía "estos me quedan chicos poh weón"... "En todo caso este cuero después da", respondía el asistente, una frase de grupo que los vendedores de zapatos usan pa que te lleves ese número chico que nadie quiere. Finalmente Chamagol consiguió sus zapatos y yo mi entrevista. En los descuentos. Luego cada ídolo de la multitud siguió su propio camino.

Historia II: ¡Goya-goya... cachún cachún ra-ra! (ver fotos)

Al día siguiente decidí ir al estadio. En realidad estuve toda la semana transmitiendo que iba a ir. Me había puesto de acuerdo con el subeditor de deportes, que a la hora de los quiubos brilló por su ausencia, así que me armé de valor y partí más solo que Pinochet. Al bajarme del taxi la multitud me sorprendió. Eso y la cantidad de poleras, gorros, chapitas, banderas, calzoncillos y reactores nucleares con el logo del Pumas que vendían. Impresionante. Casi tanto como el calor, que no se apiadó de mi condición de trabajador extranjero ilegal, ni del hecho de que anduviera con la polera de Piegrande que es negra como la noshe. En la fila me hice amigo de un cuate chaparro y simpático que me peló el cable con el Chamagol, Navia, Galaz y tantos otros. Estuvimos conversando la media hora que estuve en la fila, mientras sentía como mi cuero cabelludo se incineraba... "Acá el América es el equipo de la clase acomodada... el resto le va al Pumas", me decía. "¿Boletos güero? Me quedan de abajo".... Una vieja revendedora me abordó varias veces a mí y a mi amigo ocasional. "Pos no vale la pena, si esto avanza ahorita", me dijo mi socio... veinte minutos después me arrepentía de no haber comprado a la revendedora y de haber nacido, mientras todo me daba vueltas. Finalmente adquirí un boleto para un sector llamado "Palomar" que era como un codo, mientras mi partner desaparecía en la multitud. Entré cuando el partido llevaba como diez minutos, y lo primero que hice fue comprar un jockey de Pumas y un Cocacolón. Salvado.
El estadio era como el Nacional (70 mil personas), y estaba a medio llenar por variopinta muestra de personajes. Lo que más me llamó la atención es que estaba lleno de familias completas, cabros chicos, locos con sus minas... y todos con la polera del Pumas. Una pantalla gigante trasmitía el partido en el marcador y en el entretiempo unas porristas animaban a la audiencia.
Nunca he cachado el estilo de las barras mexicanas. Las porras onda "chiquitibún a la bimbombá" no me van. Acá era la cagá... "Goya, goya, cachún cachún, ra-ra, cachún cachún, ra-ra, goya... ¡Universidad!... Una weá incomprensible y que se esforzaban en gritar cada vez más fuerte. Igual había una barra brava... claro que gritaba lo mismo pero con bombo. No me imagino a la Garra Blanca cantando "cachún cachún". Ni cagando.
A mediados del segundo tiempo empezó a nublarse y luego a llover levemente. Eso ha sido una constante en realidad. Todos los días están terminando con tormentas eléctricas.
El partido terminó uno a uno, y yo con la cara roja en un día lluvioso.
Luego volví al hotel para salir a hacer el tour por la ciudad con mi compañero holandés-chileno: Cuando salimos del metro nos pilló un temporal de aquellos. Me mojé como chilote desprevenido. Hice el recorrido agachado dentro del bus mientras me secaba (la gracias es irse en el segundo piso que está descubierto). Sacando fotos por la ventana, y mirando las piernas del monumento a Cantinflas, y la mitad de la fachada del palacio de los azulejos, mientras por los audífonos una voz me decía lo bonito e importante que era tal o cual cosa. La lluvia le quita el glamour a la labor turística.
Cuando pasé frente a la Catedral aproveché de rezar para no resfriarme, mientras la tormenta se desataba en el DF. Cachún cachún, ra-ra. Mañana será otro día.

20 April

No contaban con mi astucia... (The cuate experience)

"Buenas noches, damas y caballeros... les habla su comandante Juárez... estamos volando en un avión muy bonito, y grandotote... pos nada más en unos momentos estaremos a una altura de 13 mil metros... además de los tres pilotos hay tres aeromozas guapísimas.. ¿están guapísimas no? para atender sus necesidades... buenas noches y de verdad muchísimas gracias por elegir Aeroméxico..."
Impactante... a sólo minutos de subirme al avión ya estaba en tierras mexicanas. Las palabras del piloto sonaban como las de un típico charro bigotón y con un sombrero gigante... aunque no sirvió para tranquilizarme mucho, debo reconocer que el vuelo (absolutamente lleno), fue cómo y como nunca dormí varias horas... Luego de ocho horas y medio, por la ventana aparecieron las luces de una ciudad interminable... lucecitas que se hicieron cada vez más grandes, hasta tomar forma de aeropuerto...
Dos horas después me estaba reportando en una oficina en la que todo estaba por hacer... Junto a un informático chileno-holandés pusimos presión, y sacamos del relajo y el caos al solitario IT local... el stress chileno funcionó perfecto... en dos días tuvimos la oficina operativa... pero eso no le interesa a nadien...

Estoy en el Holiday Inn del World Trade Center de Ciudad de México. Está ubicado en un barrio súper tranquilo, muy cerca de la avenida Insurgentes, donde hay de todo... restoranes, galerías de arte, centros comerciales e incluso un estadio donde el domingo juega el Chamagol (voy seguro). He tenido tiempo, no mucho, para recorrer el sector y salir algo de noche junto a los gringos de visita por cuenta de la empresa. ¿Los precios? Muy parecidos a los de Chile... algunas cosas son más caras... igual hay que tener cuidado para que los taxistas no te caguen... Yo salí el otro día con un holandés, un danés y una sueca... nos recagaron, obviamente.

Esta es una ciudad gigante, con una población equivalente a todo Chile, un clima y look similar a Santiago (hoy hubo 31 grados de máxima) y un carácter bastante amigable... Cosas curiosas: Los piratas de DVD y juegos venden sus productos (con cajas y carátulas) a vista y paciencia de los policías sin que nadie diga nada... Todo tiene chile, así que hay que irse con cuidado... acá le ponen ají hasta a la leche con plátano (increíbles los tacos de acá) ... Los mexicanos son demasiado simpáticos, gente muy buena onda... y de manera impresionante son fanáticos de Los Bunkers y Los Tres (les pasé unos discos pa que copiaran y quedé como rey, porque acá los de Los Bunkers prácticamente son de culto).
Mis conocimientos profundos del Chavo no han pasado desapercibidos (No contaban con mi astucia), aunque me atrevo a decir que un chileno promedio conoce más de los programas de Chespirito que cualquier local. De hecho no podían creer que en Chile la gente usa poleras de rondamón. Sí, tomé agua de tamarindo, pero todavía no como tortas de jamón, pero ahorita voy a ir por una.

Este fin de semana espero visitar las ruinas de Teotihuacán, y algunos museos... en todo caso estoy enfrente del Polyforum Cultural Siqueiros (en la foto), que está pintado por Diego Rivera, lo que ya es un paisaje privilegiado.

Obviamente echo de menos... en realidad es extraño llegar al hotel y que no me salte la Coni encima, mientras la Pame me pregunta cómo me fue... rudo pero necesario... les mando miles de besos a las dos (hablamos todos los días)....

Otra cosa... Piegrande toca el 28 de abril en El Sofá a las 23 horas... no se lo pierdan...

En los próximos días van más fotos y detalles de la Cuate Experience...

Un abrazo para todos mis cuates....

Éxito mano
12 April

Que se sienta el power mexicano...

Claro... en el capítulo anterior les conté de mis golpes de suerte... eso de que podían llamarme de CNN, por ejemplo... Y me llamaron, claro que no de la televisora de Atlanta, sino de otra multinacional: Mi ex pega. Curioso, a solo semanas de haberme desechado, mi ex jefe me pidió que fuera a México durante un mes para poner en marcha la edición azteca del diario gratuito más grande del mundo. Tomando en cuenta el volumen de Ciudad de México, se darán cuenta que no es un tema menor. Y claro, después de una corta negociación llegamos a acuerdo y el próximo lunes estaría volando (digo estaría porque la experiencia me ha enseñado a desconfiar), a la vecindad del Chavo. Quién lo fuera a decir. De un momento a otro mi cesantía adquirió una condición de glamour que no me esperaba: ahora resulta que soy un asesor internacional, una especie de gásfiter con pasaporte (si es que me lo dan a tiempo) que arregla problemas alrededor del mundo (que lindo sería). Lo mejor es que después de un mes a tan alto nivel, voy a volver a mi casa a rascarme la guata... las paradojas de la profesión.

Les mando un abrazo a todos los que se han preocupado de mi situación laboral hasta ahora, y les cuento que la Claudiotón se corre un mes.

Además les encargo a todos los cercanos que se preocupen de llamar de vez en cuando a mis mujeres, que se quedan sin su macho dominante por cuatro semanas, período no menor. La Pame está de cumpleaños el 1 de mayo, les aviso altiro pa que la saluden cuando corresponda. Además el 28 de abril toca Piegrande (sin su fundador, pero bué)... aunque va a ser como una banda tributo a mí mismo, no se lo pierdan (es en El Sofá), pa que después me cuenten como estuvo....

Éxito para todos y prometo actualizar seguido desde tierras cuates.

 

El wei.

 

09 März

Cesante (pero feliz)

Me habían presionado harto para que escribiera esto... incluso desde fuera del país... Porque claro, aunque no es ninguna gracia que a uno lo echen de la pega, hay que reconocer que tiene cierto encanto. Un "qué se yo" que te permite estar en el ojo público por algunos segundos, y que tu nombre se pronuncie con un dejo de compasión que nunca está de más.

Bueno, no viene al caso extenderme en las razones del despido: las empresas deben ser más sabias que uno, así que si después de 5 años y tanto decides echar a tu mejor hombre (ja), tienes que saber muy bien lo que haces. Así las cosas, y tras el nulo impacto que la noticia me provocó (me hubiera sorprendido más que el Negro efectivamente trepara a las Torres del Paine, o que la Bachelet se tirara un flato en plena celebración del Día de la Mujer), empecé a sentir esa felicidad culposa que tiene el cesante indemnizado. Si pues, si la weá es que yo con las manos vacías no me voy (tampoco me hundo solo, así que hay que comprar mi silencio), por lo que "el empleador" decidió darme millones de gracias con la cara de Arturo Prat (no consigo convencer a la Pame -ahora jefa de hogar- de la utilidad de destinar una parte a "invertir" en un televisor de plasma pa ver el mundial). Un bonito gesto que cambió mi condición de funcionario en la quiebra a cesante millonario. No había un cambio mejor desde la operación a la ñata de Lucho Jara.

Los que me conocen bien saben que en general a mí las cosas me pasan nomás: Me pueden llamar de CNN o me puede cagar una paloma en la próxima media hora. Así que de cierta manera estoy esperando el próximo suceso, el golpe de suerte (vuelvo a citar a Luchito) o la llamada millonaria con una súbita sensación de libertad y alegría. Mal que mal estoy trabajando desde el 99, y un respiro es más necesario que la salsa de ostra en la cocina del Míster (un saludo), o un extintor en el Diego Portales. Obviamente no voy a estar esperando tres meses, pero a estas alturas el destino debe estar a punto de tirar sus dados. Y claro, como dice una canción de mi grupo favorito, "el destino sabrá que hacer" (visiten ww.piegrande.cl. Tenemos agendadas ya dos tocatas para abril).

Quiero aprovechar este espacio para agradecer los parabienes y bienaventuranzas de todos tras la pérdida de mis poderes editoriales (ni hablar de la Pame, la incondicional), lo que demuestra que no me llamaban sólo pa que les pusiera notas en el diario (todavía tengo contactos dentro, así que no borren mi fono aún). Ahora estoy en plena búsqueda de empleo, una labor que no me entusiasma para nada, pero que es necesaria ante el temor cierto de que mi nueva condición me seduzca (como el lado oscuro pero de grupo), y termine como un desocupado a tiempo completo. Si saben de algo me avisan.

En otras informaciones, les cuento que la Coni empezó a ir a clases a su nuevo colegio, una especie de monasterio en los faldeos cordilleranos en que cada apoderado tiene pinta de gerente general de alguna empresa. Quizás hasta ponga mi currículum en el diario mural. Eso sería. Los dejo porque tengo que ir a vender mis choco panda. Algo hay que hacer pues...

 

Éxito (sobre todo pal Pelao que se quedó en el infierno)

 

Claudio

Nuevo dueño de casa 

28 Februar

Cantaron en Viña un Día (las pantuflas, por favor)

Hay miles de buenas razones para estar cansado... pero claro, el exceso de pega no es una de ellas. De hecho debe ser una de las peores, pero es la única que tengo, así que tengo que quererla y cuidarla. Además sirve como mecanismo de justificación y pa generar compasión en la gente. "Pobre", "tenís cara de cansao", "¿tai muy chato?" y tantas otras frases se reciben como recompensa. Incluso uno obtiene a cambio una especie de inmunidad pa poder flojear en la casa (ojalá), tener rabietas injustificadas, faltar a reuniones sociales y ni siquiera llamar por teléfono a los seres queridos. "Es que está tapado en pega", te justifican, como si uno tuviera lepra.

Por eso, y por la carencia de presión (el negro está de vacaciones), no me había tomado la molestia de actualizar esto. Porque claro, aunque exteriormente, a mí también me afecta la euforia festivalera: turnos extra largos, cambio de horario y pituteos humorísticos televisivos (así es chicos, bum-bum y weás), pueden acabar con la energía de cualquiera y generar esa sensación permanente de andar como deudor de sueño con las cuotas vencidas.  Por lo demás ver matinales, programas "satélites" y SQPs toda la semana te deja un poco weón (la exposición prolongada provoca daños irreparables). Así las cosas, mis ganas de que terminara el festival no tenían nada que ver con la presencia de próceres como David de María, Andy y Lucas, Julio Sabala o la mina que tiraba los zapatos (faltó Piegrande), sino con la urgente necesidad de recuperar mi apacible vida de asilo de ancianos. Que alguien me traiga las pantuflas, estoy raja.

Éxito
07 Februar

COMO LA GENTE (sólo para actualizar)

Me presiona para que escriba el negrosuperstar. Claro, ahora él tiene un blog de verdad, lo que le da una superioridad moral indiscutible. De hecho he estado pensando en tener un espacio como la gente, con artículos como la gente, con un diseño como la gente e inserto en la comunidad internacional bloguera... como la gente. Pero no tengo claro que quiera taaanto ser como la gente. Porque en el fondo la gente es como las weas. Osea, no me malinterpreten. No, mejor malinterprétenme. Total la gente es así.
Lo que pasa es que la gente es la versión edulcorada del pueblo. Y yo le escribo al pueblo. Aunque ni tanto, porque el pueblo no cacha la movida de los blogs, que no son más que ventanas antojadizas a la vida y obra de cierta gente que piensa que tiene algo que decirle a otra gente.

Leí que Charly va a lanzar su disco "Kill Gil" (nada que ver con Pilar) en un recital al que hay que llevar una radio y unos audífonos. En el fondo va a hacer una transmisión radial. La gente que paga la entrada pero no lleva radio, no escucha. La gente que esté afuera pero tenga radio, escucha. Así de simple. Además pidió que vayan todos de rojo y negro y ojalá con la cara pintada con spray. Y como la gente es tonta, van a aparecer todos como Charly manda. Cientos de hueones pintados, con los ojos rojos por haberse tirado pintura en la cara siguiendo al ídolo, e incapaces de sacarse el pigmento tras la décima ducha. Como una manada de lauchas esperando una respuesta, o un símbolo de paz, más bien. Porque claro, la gente siempre busca a alguien que le diga qué es lo que tiene que hacer. Así hay revistas de decoración, libros de autoayuda, desfiles de moda, programas de farándula y una larga lista de etcéteras. Todo para poder vivir, creer, vestirse y conversar como la gente.

La gente es y será siempre esa masa enorme y heterogénea donde una que otra cabeza atina a llenarse la boca con un grito de guerra. La causa es variable: La compra de entradas para el recital de U2, la quema de una embajada por una caricatura blasfema o el punchi punchi de la love parade. Y "es verano así que hay que ir a la playa", y "está lloviendo así que hay que comer sopaipillas".

Me carga la gente. Me gusta la gente. La miro todos los días. Converso con la gente y le escribo a la gente. Porque "a las finales" la gente es como uno.

Ojalá que la gente opine.

Alegría a la gente... y éxito forever